jueves, 16 de octubre de 2008

Pan, circo y populismo

Este gobierno NO es de izquierda, ES NEOLIBERAL.

Con indignación somos testigos, de cómo el Gobierno de Álvaro Colom manipula diariamente los símbolos e ideales revolucionarios con los recursos que el cargo presidencial le facilita, sin embargo sabemos que al igual que los gobiernos del PAN, FRG y GANA su agenda sigue las directrices económicas capitalistas del fondo monetario Internacional y el Banco Mundial.

Con pompa y fanfarria despliega grandes mantas vinílicas que pretenden “recordar” al líder estudiantil Oliverio Castañeda de León, ante una AEU vendida y corrupta, así como a los presidentes democráticos de Arévalo y Arbenz ante una “elite dirigencial” convencida de una política disfrazada de social democracia la cual se aleja cada vez mas de los procesos de lucha y reivindicaciones históricas de las comunidades.

Contrario a una agenda nacionalista y ejemplar de soberanía, como la de mediados del siglo pasado, en la que impulso una agenda verdaderamente revolucionaria, por el contrario en la actualidad el señor Álvaro Colom y su partido han dado continuidad a la agenda económica que inicio su consolidación con la firma de los acuerdos de paz.

Son inaceptables los actos cosméticos del Gobierno de la UNE que ha ocho meses del ofrecimiento de apertura de los archivos militares, el pasado 25 de febrero, solamente se sigan entregando cheques con el sello del Programa Nacional De Resarcimiento, sin que los miles de testimonios ahí apilados hayan conducido a la cárcel, por lo menos a uno de los responsables del genocidio.

Mientras los responsables del genocidio gozan de su libertad, en la actualidad miles de familias sobrevivientes persisten en su búsqueda de la Justicia y los restos de sus familiares, enfrentadas a la reactivación de bases militares desde donde se ejecutaron los planes contrainsurgentes; enfrentadas además al poder del narcotráfico que se fortalece gracias a la impunidad, herencia de las dictaduras militares y lo que es peor, continúan bajo este gobierno las desapariciones forzadas, las ejecuciones extrajudiciales y los cercos militares, la persecución, secuestro y cárcel de lideres populares como Mario Caal Bolon y Ramiro Choc de Livingston Izabal, 45 lideres comunitarios de San Juan Sacatepéquez, y un numero no determinado de jóvenes ejecutados extrajudicialmente por los escuadrones de la muerte.

Mientras los gobiernos revolucionarios impulsaron la organización y el respeto al mandato popular; la modernización del ejercito para el servicio del pueblo y el desarrollo humano basado en la soberanía nacional y alimentaría promoviendo la reforma agraria y la nacionalización de los recursos del subsuelo, entre otros; Este gobierno irrespeta las consultas populares, criminaliza a los lideres comunitarios, despliega al ejercito con el pretexto del combate al narcotráfico a sabiendas del vinculo narco-terrateniente-militar, ocupa comunidades donde ni siquiera ha llegado la tan mencionada atención psicosocial del Programa Nacional De Resarcimiento, y la crisis alimentaría en el país contrasta con el despojo y desplazamiento forzado de comunidades donde se impone la implementación de monocultivos para la generación de agrocombustibles.

Por ello, reafirmamos nuestro caminar con las comunidades que rechazan la continuidad de ese modelo sustentado en el despojo y la mentira, por lo que proclamamos la resistencia, la lucha organizada y revolucionaria como derecho milenario que llevara a los pueblos a la construcción de nuestro socialismo.

“La revolución no se lleva en la boca para vivir de ella,
Se lleva en el corazón para luchar por ella”

H.I.J.O.S. Guatemala

Octubre 2008

2 comentarios:

jcab dijo...

¡Fuerza H.I.J.O.S.!

Eduardo Gularte dijo...

¡Totalmente de acuerdo! éste es un gobierno de imagen, solamente de manejo de la imagen y por ello, se apropian de las imágenes de lo que quieren aparentar, en este caso nuestra revolución, pero sus acciones no son coherentes con esa imagen que despliegan en sus anuncios en los medios ni en los carteles ni los banners que ponen en sus edificios.